Ocurriรณ en la localidad de La Ciotat, en el sur del paรญs, donde un hotel retuvo un depรณsito de 490 euros por los costos de la desinfecciรณn
La polรฉmica en torno a la vestimenta de las mujeres musulmanas continรบa vigente en Francia, donde un episodio volviรณ a avivar el debate sobre la islamofobia en el paรญs.
Segรบn revelรณ el Colectivo contra la islamofobia (CCIF, por sus siglas en francรฉs) el propietario de una piscina en La Ciotat, una localidad cerca de Marsella, reclamรณ a una mujer que se baรฑรณ en burkini el pasado julio pagar por la desinfecciรณn del lugar.
De acuerdo con un artรญculo de El Paรญs, la mujer se alojรณ durante tres semanas junto con su esposo y sus tres hijos en una residencia privada con piscina. El primer dรญa se baรฑรณ sin problemas con sus hijos vistiendo esta prenda islรกmica que cubre el cabello y el cuerpo, a excepciรณn de los pies, las manos y la cara.
Al dรญa siguiente, cuando fue acompaรฑada de una amiga, el vigilante le pidiรณ que saliera cuando ya llevaba una hora en la piscina porque, segรบn su relato, la comunidad de copropietarios habรญa denunciado al dueรฑo que una mujer se habรญa baรฑado vestida y y que se habรญa negado a salir."Me quedรฉ sin habla porque nadie me habรญa llamado la atenciรณn ni dicho nada", asegura la mujer, en declaraciones recogidas por la asociaciรณn.
El responsable le prohibiรณ baรฑarse el resto de su estadรญa en el lugar y pidiรณ que la familia abonara los gastos de vaciado y desinfecciรณn completa de la piscina, mรกs una compensaciรณn por el hecho de que el lugar hubiera quedado inhabilitada durante dos dรญas.
La pareja afectada asegura que la residencia no cambiรณ el agua, pero que le retuvieron un depรณsito de 490 euros a la espera de que paguen la desinfecciรณn.
El CCIF recuerda en su comunicado que la mujer no se baรฑรณ con ropa de calle, sino con un traje habilitado para el baรฑo que estรก confeccionado con un tejido ligero, similar al de los trajes de baรฑo tradicionales.
La polรฉmica sobre el burkini saltรณ en Francia a principios de agosto del aรฑo pasado. Una treintena de localidades costeras, la mayorรญa en la conservadora Costa Azul, llegaron a prohibir el uso de esta prenda en sus playas, en un contexto marcado por los atentados yihadistas de julio en Niza y en Normandรญa. El Consejo de Estado francรฉs terminรณ anulando la prohibiciรณn a finales de mes, pero abriรณ un debate que dividiรณ al Gobierno y a la sociedad francesa.